Mostrando entradas con la etiqueta cementerio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cementerio. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de julio de 2018

La Ruta al Corazón de Cuba




Al mediodía de este domingo 1 de junio, luego de la explicación oportuna del Presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Contramaestre,  sobre los valores históricos del Cementerio de Remanganaguas, el Embajador de Honduras fue convocado como latinoamericanista y centroamericano a lo Francisco Morazán, a colocar el oído en tierra para sentir el corazón de José Martí que late allí.

El corazón de los cubanos,  Pavon Murillo pudo sentirlo;  en sus palabras a los presentes se comprometió a hacer la RUTA AL CORAZÓN del 10 al 20 de mayo de  cada año…..

La Sociedad Cultural José Martí en Contramaestre entregó al Embajador el DVD "Remanganaguas:  la verdadera Ruta Funeraria de José Martí.   

El Cementerio de Remanganaguas es Monumento Nacional desde 2003. 
Embajador de Honduras en Cuba reverencia a José Martí en el Cementerio de Remanganaguas.
Embajador de Honduras en Cuba coloca oído en tierra para escuchar el corazón de José Martí en Remanganaguas.
Embajador de Honduras ante uno de los pensamientos de José Martí,  en  la Sala de Protocolo del Cementerio de Remanganaguas.
 

lunes, 12 de octubre de 2015

Mi nueva casa es José Martí en Remanganaguas

Por Arnoldo Fernández Verdecia.
 
Cada semana llega hasta el cementerio Remanganaguas, allí está su papá, dos hermanos y una sobrina; no ha resistido el espíritu de soledad dejado por el viejo al marcharse. Toma un camión en Contramaestre y por casi media hora va hacia él, conversan bajo una sombra de algarrobo y cree tener un destino, cuando sabe que su matrimonio es tan incierto como su vida misma. Regresa cerca del mediodía, atrás, polvo, pastizales secos y un río que no corre;  pero al menos existe un José Martí, tan real y vivo en el corazón de la gente que cada día de los padres, -igual hace ella-, van hasta su obelisco y ponen un ramo de flores para él en actitud solemne, donde reconocen la paternidad martiana en eso que se llama Cuba, mejor dicho: PATRIA. Ella sabe que descansara muy pronto junto a los suyos, por eso piensa en la Bandera de la estrella solitaria que ondea al compás de los clarines del viento; y en el concierto ofrecido por un sinsonte cada mañana a la ciudad dormida. Sabe que es cuestión de minutos, quizás horas, pero tendrá que ir hacia su Remanganaguas de la soledad, acostar el cuerpo allí e imaginar que su amor anónimo vendrá cada semana a traerle flores blancas y a conversar. Nubarrones negros anuncian la cercanía del momento luctuoso, pero tiene la esperanza de ver a Dios y pedirle más días para vivir el amor negado por un matrimonio de años, que la encastilló en rutinas y prejuicios.   El camión llega, entonces vuelve a lo real; la costura en su vientre recuerda que el fenómeno puede estar ahí, vivo, amenazante, sabe a ciencia cierta las dos  opciones.  Caminar hacia el poniente es la verdad, tiene la seguridad de que más allá de la vida, él irá a Remanganaguas cada semana a ponerle flores blancas, conversar y hacer el amor, como mismo lo hacían en la vida real.